Pollo a la sal, receta de Jonatan Armengol para su canal de Youtube El Camino del Fuego

Los pollos permanecerán toda la noche en la salmuera para que queden extremadamente jugosos en el kamado. Al mezclar el agua y la sal, el punto perfecto es que la mezcla quede sutilmente salada, sin que parezca agua de mar. Se trituran todas las especias hasta hacer una mezcla que se coloca en el fondo del bol que va a contener el pollo durante toda la noche. Sobre ella, se coloca el pollo y se cubre con la mezcla de agua y sal.

Después de una noche en la nevera, los pollitos estarán listos para cocinarse. ¡Todo listo para tener unos pollos a la sal en kamado deliciosos! Para hacer esta receta, estoy usando mi kamado viajero, el Kamado Monolith Icon Serie Pro 2.0, con el que me encanta cocinar y siempre obtengo unos platos deliciosos. Como en esta receta voy a cocinar a la sal y a utilizar barro, no hace falta colocar el deflector. El primer paso para esta receta de pollo a la sal es encender el kamado. He utilizado trozos de cabrón que no son ni muy grandes ni muy pequeños. Para el encendido del carbón he utilizado el encendedor eléctrico Monolighter, que sirve para prender la brasa sin riesgo a quemarse. ¡Es tan sencillo de utilizar que incluso Javier Muñoz-Calero ha sido capaz de utilizarlo con los ojos tapados! Después, se añaden las especias y la sal y se mezclan. Una vez esa mezcla ha quedado homogénea, se añade una clara de huevo y se vuelve a mezclar. Gracias a añadir este ingrediente, la sal se endurecerá más al pasar por el kamado. La mezcla se coloca en un bol de barro, haciendo una cama de un poco más de medio centímetro. Cocinar con recipientes de barro en un kamado Monolith Icon da un toque inigualable. En dicha cama, primero se colocan las patatas, que también se harán a la sal. Después se añade un poco de tomillo y romero fresco, que les darán a los pollos un toque extra de sabor. Seguido de esto, se añaden las cebolletas, y, por último, los coquelets. Antes de colocar el pollo, se estruja para que elimine el exceso de agua. Después se coloca en el bol, listo para entrar en el kamado y recibir su baño de calor. Una vez se ha colocado el pollo en el bol, se le entierra con la sal, cerrando la cama. Hay que taparlo bien y asegurar que está bien cubierto. En este momento, el kamado habrá cogido algo de temperatura. No habrá llegado a 200 grados, así que hay que colocar la parrilla con el bol de barro para que vaya cogiendo la temperatura adecuada para que el pollo a la sal en kamado se cocine bien. En este caso, al colocar el bol con los ingredientes en el kamado, éste no había cogido la temperatura suficiente, así que lo hemos dejado hacer durante 45 minutos. Si cuando vayáis a hacer este paso vuestro kamado Monolith ha alcanzado una temperatura mayor, al pollo a la sal sólo le hará falta estar media hora. Cuando los coquelets en sal con kamado ya estén en su punto, la costra de sal que los cubre estará muy dura por haber utilizado la clara de huevo. Un truco para romper mejor la costra de sal es humedecerla con un con un biberón de agua. Me he ayudado de dos cucharas pequeñas para romper esta costra. Con la ayuda de unas pinzas, hay que levantar la costra de sal y retirarla. Os aconsejo utilizar un bol aparte para colocar en él los restos de la costa de sal. Al romper la cama de sal, hay que tener en cuenta que su interior va a estar más caliente que su exterior.

¡Cuidado con quemarse! Hemos escarbado entre la sal para desenterrar los pollos, y poder retirarlos de la cama de sal. Hay que retirarlos con cuidado, no ya sólo de no quemarse sino de que salgan enteros, ¡porque la verdad que han quedado tan tiernos que casi parecen de mantequilla! Al igual que se desentierra el coquelet se desentierran las patatas. Ya solo queda emplatar y el coquelet a la sal en kamado estará listo para comer. La verdad que se nota que el pollo está muy jugoso, y esto es gracias a la salmuera que ha hidratado los pollos toda la noche y al punto que da el cocinado con un kamado Monolith Icon.

pollo a la sal

Una receta de: Jonatan Armengol para su canal de Youtube El Camino del Fuego

Jonatan Armengol es el propietario del canal de Youtube El Camino del Fuego. Además, es el primer crítico gastronómico ciego de nuestro país. Es periodista, empresario, emprendedor, y también el director del programa de radio, Comer a ciegas. En 2015 participó en el programa culinario Cocineros al Volante, concurso que ganó junto a Javier Brichetto.

A Jonatan le fascina la gastronomía, pero sobretodo, experimentar con las brasas, el kamado y todo lo relacionado con él.